
Literatura del yo
Un fragmento del artículo de Roberto Bolaño titulado Derivas de la Pesada, incluido en su libro póstumo Entre paréntesis. Arriesgado, un tanto arbitrario, sin lugar a dudas despierta algunas preguntas.
“Una literatura del yo, de la subjetividad extrema, claro que tiene que existir y debe existir. Pero si sólo existieran literatos solipsistas toda la literatura terminaría convirtiéndose en un servicio obligatorio militar del mini-yo o en un río de autobiografías, de libros de memorias, de diarios personales, que no terminarían en devenir en cloacas, y la literatura también entonces dejaría de existir. Porque ¿a quién demonios le interesa las idas y venidas sentimentales de un profesor?¿Quién puede decir, sin mentir como un verraco, que es más interesante el día a día de un triste profesor madrileño, por muy atildado que sea, que las pesadillas y los sueños y las ambiciones del insigne y ridículo Carlos Argentino Daneri? Nadie con tres dedos de frente. Ojo: ¿no tengo nada en contra de las autobiografías, siempre y cuando el que las escriba tenga un pene en erección de treinta centímetros. Siempre y cuando la escritora haya sido una puta y a la vejez sea moderadamente rica. Siempre y cuando el pergeñador de semejante artefacto haya tenido una vida singular. De más está decir que entre los solipsistas y los chicos malos de la pesada me quedo con estos últimos. Pero sólo como un mal menor”.





