Wednesday, December 13, 2006



Heroína

Hay algo en Hijo de Jesús, de Denis Johnson, que va mucho más allá de lo puramente testimonial, a pesar de que todo el libro es en sí un testimonio. Crónica de los años perdidos. Crónica del exceso y de una juventud demasiado limitada y extraviada en los propios mecanismos de supervivencia- que, al mismo tiempo, eran los mecanismos de autodestrucción-; sin embargo, a pesar de todo eso, también hay algo de privilegiado. Un gran libro, definitivamente. Hoteles, bares pequeños y muy mal iluminados, centros de rehabilitación, clínicas de aborto, piezas que se alquilan para el consumo de heroína, carreteras, autos antiguos en los que ‘Cabeza Jodida’ (alter ego del mismo Johnson) experimenta los límites de su juventud, esa cuenta regresiva. Estos son algunos de los escenarios donde transcurren los relatos del libro, fotografías de cómo era la vida cuando se creía que no existía el futuro, cuando era especial porque no existía el futuro.

"Una vez que estabamos discutiendo, el día de mi vigésimo cuarto cumpleaños ella salió de la cocina y volvió con un revólver y me disparó cinco veces desde el otro lado de la mesa. Pero erró el tiro. No era mi vida lo que ella quería. Era algo más. Quería comerse mi corazón y perderse en el desierto acompañada sólo por lo que había hecho, quería caer de rodillas y dar a luz aquello, quería lastimarme como solo un niño puede ser lastimado por su madre".

Los libros con una obvia intención confesional empiezan agotarme, pero en éste esa intención está escondida en algo mucho más grande. Está escondida en un talento fuera de lo común. Lean a Johnson.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home